sábado, 14 de octubre de 2017

El mejor superpoder


Si pudiese elegir un superpoder, escogería vomitar purpurina. Me contratarían para fiestas infantiles a las que tendría que asistir temprano y comenzar a beber sin control ninguno para que, como colofón de la fiesta, pudiese verter sobre los pequeños invitados mis mágicas secreciones. Los niños y niñas, con los ojos brillantes de emoción, gritarían extasiados ante el espectáculo. Chillarían y reirían como posesos revolcándose en el suelo para conseguir ser el más brillante.

Y los padres. Los padres sonreirían viendo el espectáculo desde fuera, dándose codazos los unos a los otros señalando las hazañas de sus vástagos y ensalzando a los padres del homenajeado ante su magnífica ocurrencia y originalidad. Compartirían mi teléfono como si de un tesoro se tratara, solo al alcance de los amigos y familiares de mayor confianza.

Con el tiempo me contratarían en desfiles y ceremonias. Mi fama crecería. Luego la televisión, el cine, un disco de versiones junto a Enrique Iglesias y David Hasselhoff... Haría historia. Dinero, mansiones, coches de lujo y comenzarían los gastos descontrolados: compraría haagen dazs en las gasolineras y calzoncillos con nombre de señor. Luego vendrían las adicciones, la decadencia, la marginalidad y, por último, las drogas. Sin embargo, ante todo pronóstico, los estupefacientes harían que vomitase purpurina en diferentes y nuevos colores y entonces todo comenzaría de nuevo. Más fuerte, más sabio y con mucha más purpurina.

Sería feliz. Y haría feliz a mucha gente, tanto, que jamás lo olvidarían. Y todo por un módico precio.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Fiscal recién nombrado

- A la luz de las pruebas presentadas y las declaraciones emitidas por la víctima, es indiscutible señalar que el acusado, aquí presente, fue el causante de los daños afligidos sobre los bienes de la víctima y no un fenómeno paranormal tal y como afirma. Por otro lado, el segundo acusado, hermano mayor del primero, dio asilo a éste en sus dominios durante el breve plazo de tiempo que transcurrió desde la ejecución del crimen hasta la detención de ambos. Es por ello que se solicita para los dos una pena ejemplar que les haga reflexionar sobre sus actos. 

El recién nombrado fiscal se acercó a los acusados, calendario en mano, hasta estar a escasos centímetros de sus caras: 

- Pedro, castigado dos semanas por romper el jarrón y decir que se había caído solo, y tú, Miguel, una semana castigado por esconder a tu hermano en tu habitación.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Un día cualquiera

- ¡¡Como ha podido cambiarme por este maldito cachivache!!

La escena era dantesca. Don Antonio Hernández, importante decano y viva imagen de la diplomacia, gritaba ante mi mesa. Horas antes había encontrado en casa una desconocida caja cerrada con un candado. Tras forzarlo, lo que había encontrado le había llevado directo a mi despacho a solicitar el divorcio.

- Sr Hernández, cálmese, estas cosas mejor pensarlas en frío.

Vierto azúcar en mi café y me lo llevo a los labios mientras veo como mi cliente se desmorona sobre el butacón que hay frente a mi mesa. Demasiado dulce, casi tan empalagoso como él. Sonrío ante mi propio chiste y observo de nuevo a mi cliente, que resignado, parece haber tomado una decisión.

- Tiene razón, hablaré con ella. Gracias, estoy en deuda con usted –dice mientras me propina un formal apretón de manos y se despide prometiendo contactar conmigo.

Tras seguirlo con la mirada mientras sale de mi despacho, observo en la esquina de mi mesa el consolador olvidado causante del enfado.


Necesito otro café.

domingo, 6 de agosto de 2017

El preso

El pétreo rostro del preso no dejaba entrever la furia que sentía hacia su carcelero. Pareciera que tuviese la mirada perdida, pero en verdad se concentraba en disimular el odio que le invadía por miedo a las posibles represalias.

El semblante del carcelero era todo lo contrario: sonrosado, rechoncho y con una sempiterna sonrisa brillante a causa de la saliva que nunca limpiaba de su boca. Su inocente expresión contrastaba con la inmensa fuerza de la que hacía gala. Si se lo hubiese propuesto, habría podido partir el frágil cuerpo del preso con una sola mano.

Los dos estaban frente a frente, separados únicamente por la pared transparente de la celda, intentaban adivinar, sin éxito, lo que el otro estaba pensando en ese instante.

Solo llevaba una horas encarcelado, pero para el preso parecían días. Se sentía débil y empezaba a pensar que no iba a durar mucho en esas condiciones. Además, estaban los agujeros. Desde que el carcelero lo había capturado no había dejado de cavar orificios alrededor de su celda. Se entregaba a ello como si no hubiera nada más importante y solo dejaba de prestar atención a su trabajo para lanzar furtivas miradas al preso acompañadas de una estúpida sonrisa. ¿Qué clase de tortura psicológica estaba empleando? ¿Acaso iba a enterrarlo vivo o solo quería que pensara que lo iba a hacer? El preso estaba desquiciado ante tanta duda y se golpeaba una y otra vez con las paredes que lo rodeaban.

Por su parte, el carcelero parecía jactarse ante la desesperación de su presa y aporreaba con sus rollizos dedos aquellas zonas de la pared dónde este golpeaba con su cabeza. Click click click. Repicaban los dedos del carcelero. Click click click. Resonaba en la cabeza del preso. Clack…

El preso alzó la vista ante el repentino cambio de sonido y lo que vio casi consiguió alterar su imperturbable expresión. Si su carcelero ya le parecía una mole imponente, el ser que había aparecido a su lado era capaz de hacerle sombra. Doblaba su estatura y triplicaba su corpulencia, además, tenía totalmente amedrentado al carcelero. No lograba entender que le estaba diciendo, pero por el compungido rostro de este no debía de ser una charla muy agradable.

El imponente ser que había aparecido de la nada volvió a desaparecer del campo de visión del preso como si nunca hubiese estado allí, dejando de nuevo frente a frente a captor y presa. Aunque ahora el carcelero ya no sonreía. Apretaba la mandíbula en un vano intento de contener su ira, lo que hizo que aumentase considerablemente el miedo del preso.

Por un instante las miradas de ambos se cruzaron y el carcelero pareció tomar una decisión. En dos zancadas se acercó al preso y haciendo uso de toda su fuerza levantó la celda y la lanzó al mar.

La botella cayó en una zona lo bastante profunda como para que el preso pudiera salir de ella. El caballito de mar, ahora libre, tardó unos segundos en recobrar el equilibrio dentro del agua y respirar aliviado. Quería huir lo más rápido posible antes de que su carcelero se arrepintiera, pero antes lanzó una última mirada en su dirección. Extrañamente ya no le parecía el despiadado monstruo que se le había antojado minutos atrás, incluso creyó ver una lágrima resbalar por su rechoncho rostro.

El niño, pala en mano, vio alejarse al caballito de mar con un lento contoneo y con él vio cómo se escapaba la única oportunidad que había tenido ese verano de hacer un amigo.

viernes, 16 de junio de 2017

Escribir sin pensar

Escribir sin pensar, dejándome llevar. Caliento motores con frases cortas mientras voy cogiendo impulso. Acelero. Me disparo y comienza la retahíla imparable de palabras que se atropellan las unas a las otras desde mi cerebro hasta la punta de mis dedos en una autovía formada por impulsos eléctricos. El teclado sufre ante tal avalancha de golpes. Quiero escribir lo más rápido que pueda para que el torrente de ideas inunde mi mente y me deje incapaz de pensar, de sentir, de recordar y de crear historias absurdas que enmascaran mi vida.

Es un paréntesis para una mente que no para de crear mentiras, un deporte para mi alma porque entreno la capacidad de encadenar ideas sin dedicar tiempo a pensar en su coherencia, casi sin respirar, acelerando un pulso imaginario. Añado un punto y paso a otra cosa. Sinespacios.

Casi no recordaba lo que uno sentía al no pensar en algo que te cree dolor, a mantener dormido o tal vez embobado al monstruo que habita en mi interior. Al monstruo que solo se alimenta de deseos inalcanzables, deseos vergonzosos, innombrables. Basta. Solo con nombrarlo el monstruo puede despertarse y no quiero eso. En verdad nadie lo quiere y yo asumo la responsabilidad de domarlo, de tranquilizarlo, de dejarlo sin esperanza de llegar a nada. Matando al monstruo tal vez mate un poco de mí, pero mejor eso que dejarlo libre, campando a sus anchas y creando un caos brutal.

Prefiero dejarlo en su cueva, aislado.

Es curioso como Alicia buscaba la madriguera del conejo para adentrarse en ella y tal vez no salir nunca. El monstruo interior de Alicia era blanco, suave y siempre llegaba tarde. El mío es oscuro, informe y no soportarías mirarlo a los ojos.

A mí también me gustaría entrar en la madriguera, como Alicia, y dejarme arropar mientras observo la inmaculada sonrisa del gato de Cheshire. Sería idílico. Es utópico.

A veces me asomo y quedo absorto ante las atrayentes ilusiones creadas por mi imaginación. Es tan dulce dejarse llevar… tan fácil. Podría pasarme horas asomado a esa madriguera, contemplando la sonrisa que nunca desaparece del todo y que cuando lanza palabras al azar, para su propia diversión, no puedo evitar retorcerlas para obtener aunque sea una mísera gota de la suave fragancia del cariño, del afecto e, incluso, los días que me siento más osado, de amor.

Otras veces, las menos, me envalentono y estiro la mano dentro de la madriguera para tocar aquello que me es prohibido. Jamás sentí mayor júbilo. Pareciera que el gato me contagiara su sonrisa, y más cuando se cruzaban nuestras miradas. Es una auténtica droga y como tal, cuando no la tienes, te destruye, te corroe y no puedo dejar de mirar el móvil ansiando el destello rojizo de la posibilidad, remota, de que el gato me sonría de nuevo. A mí, únicamente a mí, porque soy así de egoísta, de avaricioso y de pretencioso. Pero en verdad no soy yo, o al menos no todo mi yo. Es el monstruo que desea, que ambiciona recluirte entre sus brazos sin comprender que eres libre, que eres un don de la humanidad que solo puede mantener su esencia manteniendo su libertad. Por suerte, siempre acabas desapareciendo y el monstruo vuelve a su cueva cansado, triste, solamente con el recuerdo fugaz de tu sonrisa.

domingo, 21 de mayo de 2017

Llegó de noche

Las olas rompían con ferocidad el silencio de la noche. Pareciera que quisiesen escapar del contacto del barco que, lentamente, se adentraba en la inexpugnable dársena de Cartagena. Cientos de ojos contemplaban inquisitivos el avance de la nave desde el Faro de Navidad. Podía sentir la tensión creciendo a mi alrededor, incluso los policías, de espaldas al mar y armas en mano, no podían evitar lanzar alguna mirada inquieta.

Más allá, en el puerto, el espectáculo era completamente diferente. El silencio sobrecogedor del faro daba paso a una caótica mezcla de gritos y sirenas que invitaban a la locura. Miles de personas se habían congregado junto al despliegue médico y militar designado para la recepción del enigmático navío y su maltrecha tripulación.

Habían pasado cinco agónicos días desde que el buque informase de la pérdida del setenta por ciento de su personal a manos de una insólita enfermedad. Desde entonces, los mensajes de súplica y auxilio por parte de la tripulación habían ido creciendo en la misma proporción que la tensión de los debates sobre si debían o no permitir su entrada en la ciudad.

La luz del faro iluminó por un instante el nombre del navío y sentí un escalofrío. Escipión. 

lunes, 15 de mayo de 2017

La Gracia de los Reyes (Reseña)



Escogí este libro porque había leído anteriormente varios relatos cortos de Ken Liu pertenecientes a "El zoo de papel y otros relatos" y me habían parecido muy originales y atractivos, por lo que me entraron ganas de ver que me aguardaba en una novela más larga en la que podía desarrollar mucho más sus ideas. 

En primer lugar me sentí un poco decepcionado, ya que los relatos que leí estaban más cerca de la ciencia ficción, mientras que esta novela está más cerca de un mundo distópico y fantástico, por lo que mis expectativas bajaron como un bizcocho mal cocinado. Sin embargo, conforme me iba sumergiendo en el mundo que Ken Liu había creado y que podría clasificar como "steampunk chino" por la aparición de máquinas de guerra voladoras de bambú que se elevan gracias a un determinado gas o transportes submarinos metálicos que imitan el comportamiento de animales acuáticos fantásticos, me iba enganchando cada vez más y mis expectativas fueron en aumento.

La novela se desarrolla en Dara, un mundo irreal y con unos toques de fantasía basado en la China Imperial que comienza con un imperio dictatorial en decadencia. La novela nos presenta un enorme tablero de ajedrez con una gran cantidad de personajes con diferentes estrategias para desbaratar el imperio y hacerse con el poder. En este sentido, conforme consumía páginas, era inevitable que fuese comparando la novela con "Canción de Hielo y Fuego" y tengo que decir que, en cuanto a trama política, la historia de Ken Liu salía perdiendo con bastante diferencia, fundamentalmente por dos motivos:
  •  En "La Gracia de los Reyes" hay claramente dos personajes principales, siendo uno de ellos el "héroe" y el otro el "villano", lo que hace suponer (acertadamente) que ninguno de ellos va a sufrir ningún daño hasta el desenlace. Esto es impensable en "Canción de Hielo y Fuego", ya que uno de los puntos fuertes de este conjunto de novelas es que cualquier personaje puede morir en cualquier momento, lo que dota a la historia de una gran dosis de realidad y suspense. Como punto positivo tengo que destacar que el estereotipo de héroes y villanos no se aplica a los personajes secundarios y estos sí que mejoran, empeoran y mueren según sus hechos y decisiones y no según su rol como personajes.
  • La aleatoriedad de los dioses: en Dara hay un conjunto de dioses que influyen de forma indirecta en los acontecimientos mortales, algo que en muchas ocasiones da giros inesperados a la historia, pero que, en mi opinión, rompe el ritmo de la novela ya que parece que el autor se ayuda de este estratagema para guiar la historia por dónde le interesa cuando los hechos indican que van a acabar en otra dirección.

Por el contrario, en la novela existen una gran cantidad de batallas y traiciones que hacen muy amena la lectura y que mantienen en tensión al lector. Además, explota de manera muy acertada (al menos según mi opinión) como afecta la llegada al poder a diferentes tipos de personas y como cada persona tiene en mente la idea de un mundo perfecto que muchas veces choca con las ideas de perfección del resto de personas.

En resumen, una historia muy entretenida con elementos muy originales pero que pierde un poco de espontaneidad e intriga conforme se acerca el final y los personajes principales se acercan a su estereotipo de héroes y villanos.

Lo mejor 
  • Gran cantidad de personajes (secundarios) con sus ambiciones, puntos débiles y fuertes que se relacionan entre ellos de forma que no sabes quien puede ganar tanto en el ámbito militar como político (aunque tengo que admitir que me resultaba muy difícil saberme todos los nombres y apellidos).
  • Elementos muy originales y con mucha imaginación. Creo que es muy acertado el uso del término steampunk chino o asiático.

Lo peor 
  • Personajes principales muy estereotipados de cara a la mitad final de la novela
  • Aparición de personajes cuyas motivaciones no quedaban muy claras
  • Intromisiones aleatorias de los dioses que creaban giros en los personajes y la historia que rompía el curso natural de la novela.


Conclusión
"La Gracia de los Reyes" es una novela con grandes dosis de tramas políticas, batallas y estrategias militares junto con toques de fantasía y una gran cantidad de personajes, pero que en determinados momentos pierde fuerza y cae en algunos estereotipos, lo que hace que el final sea bastante predecible. Muy entretenida de leer pero que no termina de entusiasmar, aunque muy posiblemente me lea su continuación. 😃

viernes, 5 de mayo de 2017

Seamos seguidores


Seamos seguidores es una iniciativa pensada para crear una pequeña comunidad de blogs que se conozcan y colaboren entre sí. Sobre todo está dirigida para aquellos que están dando sus primeros pasos en la red, ¡como yo! Entre el mantenimiento del blog, el trabajo de las entradas y la vida personal de cada uno, a veces resulta difícil dedicar tiempo para conocer otros blogs interesantes. Así que me ha parecido una iniciativa excelente y participaré en ella sin dudarlo.

¿Queréis saber en qué consiste?

Es muy sencillo. En primer lugar debéis seguir mi blog y después dejar un comentario en esta entrada con el enlace a vuestro blog, para que yo también os pueda seguir. Finalmente, sólo tenéis que llevaros esta imagen y esta explicación a vuestro blog para que otras personas os puedan seguir y sepan que colaboráis con esta iniciativa, así podréis seguir también a los que os comenten. Espero vuestros comentarios una vez que me sigáis y estaré encantada de visitaros y seguiros, ¡pero acordaros de dejar el enlace a vuestro blog!

Hechos inevitables

Hay hechos que escapan totalmente al control de uno. Puede que tengas la falsa sensación de que controlas la situación, de que has tenido todas las variables en cuenta, de que nada se te escapa y de repente... la Ley de Murphy te ataca, con saña, como un animal sediento de tus planes y que no va a parar hasta que queden hechos añicos.

Por suerte, aunque pueda parecer que todo es catastrófico todo tiene su lado positivo y saber ver este lado es lo que distingue a unas personas de otras.

¿A qué viene todo esto? Te estarás preguntando. Si no te lo preguntas te lo voy a contar igualmente:

Como he narrado en anteriores entradas, el pasado 11 de abril era la presentación de mi primera novela "El Museo de la Lluvia" y como habrás podido observar no he comentado nada al respecto desde ese día. Tal vez estés pensando que ha sido porque soy un vago o porque mi conocimiento del marketing se basa en ir gritando por la calle "¡Comprad mi libro! ¡Compradlo!". Ambas respuestas son ciertas, pero no han sido la causa de la falta de noticias sobre la presentación.

La causa de la ausencia de información es que finalmente no ha habido presentación

...

Aquí he cambiado de párrafo y he puesto varios saltos de línea para dejar espacio a los gritos de sorpresa y angustia y darte tiempo a que respires hondo, bebas un poco de agua y te tranquilices.

Ahora que ya te has repuesto podemos continuar: No ha habido presentación porque el día de antes a la misma mi primer hijo decidió nacer, un mes antes de lo esperado, por su cuenta y riesgo y sin mandar un aviso por whatsapp ni nada. A lo loco. Menos mal que todo fue bien y ahora tengo un niño precioso de 2,5 Kg y -26 días de vida.

Horas antes de nacer yo estaba ultimando los detalles de la presentación, pero con todo el dolor de mi corazón tuve que cancelarla con menos de 24 horas de antelación. Después, entré en el bucle de biberón-gases-pañal-dormir y desde entonces no he tenido tiempo para más. Pero hoy he podido sacar unos minutos para poder contar todo esto y tranquilizar a las masas, me queda poco, el niño empieza a gruñir y eso es señal de que va a romper a llorar en cualquier momento, así que seré breve: 
Esto no ha acabado. La presentación de "El Museo de la Lluvia" se hará. No sé cuándo, no sé dónde, no sé cómo, pero se hará. Así que... ¡Atentos al blog!

Juntos somos más fuertes

viernes, 3 de marzo de 2017

Entrevista en TV Murciana

Continuando con la promoción de mi primera novela "El Museo de la Lluvia", hoy he tenido la suerte de poder asistir a una entrevista en TV Murciana en el programa Tardeo, con Azucena Marín. Ha sido una experiencia increíble, he podido compartir plató con Javier Castillo (El día que se perdió la cordura) y Rocío Serrano (Solo por él) y he aprendido mucho sobre sus experiencias a la hora de crear sus novelas y publicarlas.

Tengo que admitir que los nervios me han acompañado durante la entrevista y durante las horas previas, y durante la noche anterior, y durante varios días antes... pero he conseguido mi objetivo de no expulsar el corazón por la boca. Ha sido difícil, mucho, pero lo he contenido ¡Y sin la ayuda de drogas!

En el caso de que te lo hayas perdido y/o no te haya llegado uno de mis múltiples mensajes por facebook, twitter y whatsapp ¡Tranquilo! ¡No te suicides todavía! Puedes revivirlo gracias a la magia de la informática:


lunes, 20 de febrero de 2017

Presentación El Museo de la Lluvia

Todo va tomando forma, los planetas se alinean y dejan ver al fondo un enjambre de estrellas con forma de libro, no de cualquier libro, sino de El Museo de la Lluvia, mi primera (espero que de muchas otras) novela de ciencia ficción.

Tras una campaña de crowdfunding en la que amigos y familiares se volcaron al máximo y unos meses de preparativos y mucho trabajo, al fin tenemos fecha para la presentación de mi primer trabajo: será el próximo martes 11 de abril de 2017 en El Corte de Inglés de Gran Vía Escultor Francisco Salzillo (Murcia) a las 19:30. (*) (**) (***)

La presentación, que tendrá una duración aproximada de una hora, estará dividida en dos partes: una en la que os hablaré del proceso de creación de la novela, sus protagonistas y el mundo en el que viven, y otra en la que, quien lo desee, podrá llevarse a casa una pequeña dedicatoria de mi puño y letra. Pero tranquilos, ya me he comprado un par de libros de caligrafía de Rubio para practicar y que el día de la presentación se entienda algo mi letra... 😃

Anotad este día en vuestras agendas escolares, smartphones, calendarios de pared con mujeres desnudas, manos, pies e incluso, solo para los más atrevidos, podéis hacer una pancarta y colgarla de la ventana de vuestro edificio. Siempre y cuando contéis con el beneplácito de vuestro presidente de escalera, formalidad ante todo, por favor.

¡No faltéis!

(*) Nota 1: Para los menores de 40: el lugar de la presentación es lo que conocéis como "El Corte Inglés pequeño".
(**) Nota 2: Para los mayores de 40 y menores de 70: el lugar de la presentación es lo que conocéis como "Lo que antes era Galerías Preciados".
(***) Nota 3: Para los mayores de 70: antes todo eso era campo.